Un equipo de investigadores ha logrado identificar la primera serie conocida de huellas de un Tyrannosaurus rex adulto, un hallazgo que abre una ventana única para comprender cómo se movía uno de los depredadores más icónicos de la historia de la Tierra.
Un cálculo revelador de velocidad
A pesar de las dificultades que planteaba el mal estado de preservación de las huellas, los investigadores lograron estimar la velocidad a la que se desplazaba el animal. Los cálculos apuntan a un ritmo de aproximadamente 1,6 metros por segundo, una cifra que equivale, de forma orientativa, a una caminata rápida para un ser humano.
Lejos de la imagen de cazador veloz
El dato sugiere que el T. rex se movía de forma pausada y eficiente, lejos de la imagen popular de un depredador lanzado a toda velocidad tras sus presas.
Por qué este hallazgo es tan valioso
Hasta ahora no se contaba con una secuencia de huellas de un ejemplar adulto de esta especie que permitiera este tipo de análisis biomecánicos. Las icnitas, como se denominan técnicamente las huellas fósiles, registran el comportamiento real del animal en vida y no únicamente su anatomía. Consulta el estudio original en Science News.