Una nueva investigación pone el foco en un problema creciente para el comercio minorista: las pérdidas económicas derivadas de las devoluciones de productos, que no responden a una única causa sino a dos categorías bien diferenciadas.
Fraude deliberado y abuso oportunista
Por un lado, los investigadores identifican el fraude deliberado, en el que los consumidores devuelven artículos de forma intencionada y engañosa. Por otro, describen el abuso oportunista, que ocurre cuando los clientes aprovechan políticas de devolución excesivamente generosas sin una intención fraudulenta clara desde el principio.
Comprar, usar, devolver
Este tipo de comportamientos, que incluye prácticas como comprar ropa, usarla y devolverla como si no se hubiera estrenado, supone un desafío importante para los minoristas y sus márgenes.
Distinguir para actuar mejor
El estudio subraya que las soluciones adecuadas para combatir el fraude organizado no son necesariamente las mismas que las necesarias para desincentivar el abuso oportunista. Consulta el estudio completo en Phys.org.