Un nuevo estudio de la University College Cork concluye que los sectores artístico y cultural pueden actuar como poderosos catalizadores en la lucha contra el cambio climático, con una capacidad única para transformar cómo las personas comprenden y se implican ante la crisis climática.
Más que entretenimiento
El arte y la cultura no son simples vehículos de entretenimiento, sino herramientas de comunicación con un alcance social que las iniciativas científicas o políticas convencionales no siempre logran, conectando emocionalmente con audiencias que de otro modo permanecerían ajenas al debate.
Llegar a comunidades marginadas
Los autores señalan que los canales culturales pueden llegar a comunidades diversas y a menudo marginadas en los discursos climáticos tradicionales, haciendo que la acción por el clima sea más representativa y equitativa.
Una estrategia climbática más amplia
Colaborar con artistas y agentes culturales podría ampliar significativamente el impacto social de los esfuerzos por frenar el calentamiento global. Consulta el estudio completo en Phys.org.