El dingo, el canino salvaje emblemático de Australia, se encuentra en el centro de un intenso debate científico y de gestión ambiental sobre qué hacer con estos animales, una pregunta aparentemente sencilla pero enormemente compleja en la práctica.
Amenaza para unos, guardián del ecosistema para otros
Los dingos son considerados una amenaza por parte del sector ganadero, ya que pueden atacar al ganado. Por otro lado, la ciencia ha ido revelando que desempeñan un papel ecológico fundamental como depredadores de alto nivel, ayudando a regular las poblaciones de otras especies.
Políticas que no convencen a nadie
Los expertos señalan que las políticas de gestión actuales no logran satisfacer a ninguna de las partes y que es necesario un enfoque más matizado que tenga en cuenta tanto la conservación como las necesidades de quienes conviven con el animal.
Un diálogo pendiente
Científicos y organizaciones conservacionistas insisten en que cualquier estrategia debe basarse en evidencia sólida y en un diálogo abierto entre ganaderos y pueblos indígenas. Consulta el análisis completo en Phys.org.