Un gran estudio sueco que ha analizado datos de 3,7 millones de personas ha revelado una asociación significativa entre las infecciones congénitas TORCH durante el embarazo y un mayor riesgo de que el niño desarrolle autismo o discapacidad intelectual.
Las infecciones TORCH —entre las que se incluyen toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus y herpes, entre otras— pueden transmitirse de la madre al feto durante el embarazo y causar daños en el desarrollo, aunque se consideran poco frecuentes.
El estudio concluye que los niños que sufrieron una infección TORCH congénita tenían aproximadamente tres veces más probabilidades de recibir un diagnóstico de autismo, y el riesgo de discapacidad intelectual se multiplicaba por más de siete, llegando a ser hasta 30 veces superior en casos graves.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de mejorar la detección y el seguimiento de este tipo de infecciones durante el embarazo, un ámbito de investigación relacionado con el aumento de diagnósticos de autismo y TDAH. Consulta el estudio original en ScienceDaily.