Cuando compramos un nuevo teléfono móvil, solemos pensar en su consumo eléctrico. Sin embargo, un nuevo mapa minero elaborado por investigadores revela que el 80% del daño ambiental de un smartphone ya está hecho mucho antes de que el dispositivo llegue a nuestras manos.
El coste oculto de la fabricación
Según los datos del estudio, la mayor parte del impacto negativo de un smartphone sobre el medio ambiente se produce durante su fabricación y la extracción de los metales necesarios para construirlo, antes incluso de que el usuario lo encienda por primera vez.
Un problema lejos de la vista
El nuevo mapa minero pone el foco en los territorios y ecosistemas afectados por la extracción de minerales como el litio, el cobalto o el cobre, visibilizando un problema que suele quedar lejos de la vista del consumidor final.
El teléfono más sostenible ya lo tienes
La conclusión más directa del estudio es también la más sencilla: alargar la vida útil de los dispositivos y apostar por la reparación frente a la sustitución son las medidas más eficaces para reducir la huella ambiental. Consulta el informe completo en Phys.org.