Investigadores han desarrollado un fármaco tópico capaz de eliminar las células envejecidas y dañadas de la piel, logrando que ratones de edad avanzada cicatricen sus heridas de forma significativamente más rápida.
El tratamiento actúa sobre las células senescentes, aquellas que han dejado de dividirse correctamente y se acumulan con el paso del tiempo. Al eliminarlas, el fármaco reactiva rutas de reparación bloqueadas en organismos envejecidos: inflamación controlada, producción de colágeno y formación de nuevos vasos sanguíneos.
Estos tres mecanismos son fundamentales para que una herida se cierre eficientemente. En ratones mayores tratados con el compuesto, todos estos procesos se reactivaron de forma notable.
Aunque los resultados son en modelos animales, los científicos consideran que este enfoque podría tener aplicaciones en el tratamiento de heridas crónicas en personas mayores, dentro del campo de la senolítica, relacionado con otros mecanismos del envejecimiento muscular. Consulta el estudio original en ScienceDaily.